Este proceso es realmente sencillo para el consumidor, ya que realmente él solo tiene que solicitarlo y son las operadoras las que se encargan de llevarlo a cabo. El problema está en que a veces nos olvidamos de todo lo que tenemos contratado, y ese es un error que nos puede salir muy caro.

No olvides cancelar lo que no portes

Como seguramente ya sabrás más que de sobra, hay dos tipos de portabilidad. Existe la portabilidad de los números fijos y la portabilidad de los números de móvil, y ambas pueden ser solicitadas por un cliente cuando él lo quiera. El poder mantener el mismo número de teléfono es un derecho esencial de cualquier abonado a una compañía telefónica, independientemente de la compañía que le esté prestando los servicios.

En el caso de la telefonía móvil es bastante más sencillo, ya que existe un nodo centralizado en el que están registrados todos los operadores de telefonía. Este nodo es el que se encarga de procesar las solicitudes de cambio de número de los teléfonos móviles y al estar centralizado facilita enormemente el trabajo a las operadoras de telefonía. Por otro lado, la portabilidad de líneas fijas es algo más tediosa, ya que requiere que un técnico acuda a tu domicilio u oficina para hacer el cambio.

portabilidades

¿Qué ocurre entonces con la portabilidad de la banda ancha? La portabilidad de la banda ancha, en sí, es un producto que está asociado a la línea de teléfono fijo, por eso no se hace una portabilidad de la banda ancha como tal. El problema viene si portamos alguno de los productos que tenemos con un operador solo, ya que si no cancelamos previamente con ellos el servicio que teníamos contratado nos lo pueden seguir cobrando como si nada. Así mismo lo explica FACUA:

Cuando realizamos una portabilidad de los servicios, la misma aparece siempre referido a unas líneas concretas, que son las que se portan, pasando del antiguo operador u operador donante, al nuevo operador. En ese caso, el antiguo operador tiene que dar de baja las líneas portadas y todos los servicios asociados a dicha líneas. Sin embargo, sobre las líneas que no se portan ni se van a seguir utilizando, se debe solicitar la baja ya que en caso contrario la antigua compañía puede seguir facturándolas, atendiendo que sobre las mismas no se habría producido ni baja ni portabilidad que justificase el fin del contrato de dicha línea en concreto.

Este problema ocurre sobre todo cuando nos portamos de un operador con teléfono fijo a otro sin él. Al no poder portar la línea de fijo, esta quedaría activa en el operador antiguo, lo que no impediría que este nos siguiera cobrando como si nada. Por eso, si tienes pensado hacer una portabilidad lo ideal es que llames al operador que dejes una vez que la hagas para asegurarte de que ya no tienes nada contratado con ellos.

 

Fuente: adslzone