Movistar le gana la batalla a Vodafone en los despachos reguladores. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dictado sentencia, agitando por completo el marco de las negociaciones de integración de contenidos entre las grandes operadoras. Además, Disney+ es ahora más barato, lo que añade más conflicto.
Tras casi seis años de acusaciones, recursos y expedientes cruzados, el organismo estatal ha puesto punto y final a uno de los conflictos corporativos más tensos del sector de las telecomunicaciones en nuestro país: la polémica llegada de Disney+ a las pantallas españolas.
En aquel momento, la guerra por captar clientes en las tarifas convergentes, es decir, aquellos paquetes que unen fibra, móvil y televisión, dependía de qué operadora ofrecía el mejor catálogo de series y películas. Cuando Telefónica anunció que integraría Disney+ en su decodificador de Movistar+, las alarmas saltaron en la competencia. Hoy, el regulador ha dictado sentencia firme, y el resultado es un golpe directo al mentón para los rivales de la compañía azul.
¿Cuál fue la acusación?
Retener a un cliente que tiene contratada la televisión de pago reduce drásticamente la tasa de cancelación. Consciente de ello, Vodafone España (ahora bajo la batuta del fondo de inversión Zegona) presentó una dura denuncia argumentando que el contrato entre la factoría Disney y Telefónica escondía una «exclusividad encubierta».
Según esgrimía Vodafone en su escrito, este acuerdo era tremendamente restrictivo. La operadora roja acusaba a Telefónica de ejecutar una estrategia excluyente diseñada para reservarse el acceso al catálogo de Disney+ en el mercado español durante meses clave. Todo ello, apuntaban, a pesar de que la multinacional estadounidense tenía la voluntad inicial de integrarse de forma simultánea en los decodificadores de otras plataformas.
Pocos meses después del primer golpe sobre la mesa de Vodafone, Orange España decidió sumar fuerzas y se adhirió a la misma denuncia, aportando nueva información. El objetivo conjunto era demostrar que Movistar+ estaba reduciendo de forma artificial la presión competitiva en el mercado de la televisión de pago y, por efecto dominó, en el mercado de las conexiones de internet en los hogares.
Movistar+ le ha ganado el juicio a Vodafone, tras el archivo oficial por parte de la CNMC
Veredicto de la CNMC
A pesar de los argumentos presentados por la competencia, la Dirección de Competencia de la CNMC comenzó a desestimar el caso a principios de año. El pasado 16 de enero dictó una propuesta para no incoar el expediente sancionador y archivar las actuaciones. Esta decisión encontró su refrendo definitivo en la reciente reunión de la Sala de Competencia del Consejo de la CNMC, celebrada el 17 de marzo, donde se acordó el archivo oficial de la denuncia.
El organismo que preside Cani Fernández ha sido contundente en su fallo: no existen indicios de infracción de la normativa de competencia por parte de Telefónica en su alianza inicial con Disney.
La resolución cierra por completo la vía administrativa para las operadoras que pusieron la denuncia. Si Vodafone decide no tirar la toalla y continuar con el litigio, su única opción en este momento es elevar el caso a los tribunales ordinarios. Para ello, dispone de un plazo de dos meses para interponer un recurso contencioso-administrativo directamente ante la Audiencia Nacional.
¿Afecta a los usuarios?
La gran paradoja de este extenso conflicto legal es que, a nivel de usuario, la sentencia de la CNMC no cambia en absoluto la configuración actual del mercado televisivo. El tiempo ha acabado diluyendo la supuesta exclusividad que encendió la mecha.
En la actualidad, el mercado se ha autorregulado y democratizado. Tanto los clientes que poseen el decodificador de Vodafone TV como aquellos suscritos a Orange TV ya pueden disfrutar de todos los contenidos de Marvel, Star Wars y Pixar a través de sus respectivas plataformas, exactamente en las mismas condiciones de integración y facturación que los clientes de Movistar+.
Fuente: elEconomista | adslzone
