Miércoles, Marzo 29, 2017

Rapapolvo judicial a la SGAE por querer cobrar el triple de las tarifas establecidas

SGAELas prácticas de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) a la hora de cobrar sus tarifas en concepto de derechos de autor vuelven a quedar en entredicho. Una nueva sentencia muestra cómo la entidad intentó cobrar casi el triple de lo establecido a un bar.

La SGAE suma una nueva derrota en los tribunales. En su lucha por defender la propiedad intelectual y cobrar con el fin de recaudar dinero para sus arcas que teóricamente se distribuye entre los autores afiliados, la entidad ha seguido reclamando a establecimientos de todo tipo diversas cantidades económicas. Peluquerías, bares, ayuntamientos, salones de boda... Pocos se libran del acoso de la SGAE y de las secretas visitas de sus inspectores.

No obstante, no son pocas las ocasiones en las que no consiguen el resultado deseado. Así lo demuestra la última sentencia que ha dado a conocer el abogado David Bravo. En ella, con fecha de julio de este año, explica cómo la entidad azotada por el escándalo de corrupción por desvío millonario de fondos intentó cobrar a un bar casi el triple de lo establecido en sus tarifas.

El caso se abrió en 2007, cuando el propietario del establecimiento cayó en que la SGAE le reclamaba una tarifa en concepto de derechos de autor correspondiente a un local de 150 metros cuadrados, mientras que su local era de 90 metros. En concreto, la SGAE le reclamaba cerca de 4.700 euros por esta tarifa más los correspondientes costes del juicio, lo que en total suponía más de 6.000 euros.

El propio David Bravo defendió al acusado, quien pudo demostrar que su establecimiento ni era una discoteca ni tenía 150 metros cuadrados, por lo que pagaría poco más de 1.700 euros. Así se lo comunicaron a la entidad, que se negó a aceptar el acuerdo. En el juicio se demostró con el plano del arquitecto que el tamaño del local era, efectivamente, de 90 metros cuadrados. Tras ello, los abogados de la SGAE insistieron en que este local se trataba de una discoteca al cerrar a una "hora similar a las discotecas" y contar con una "bola de espejos típica de las discotecas".

Como era de esperar ante la solidez de estos argumentos, el juez negó la razón a la SGAE y decretó que el dueño del bar tendría que abonar la citada cantidad de 1.700 euros, cifra a todas luces ostensiblemente inferior a lo que reclamaba la entidad. Para la reflexión queda imaginar en cuántas ocasiones habrá realizado el mismo proceso la entidad y los dueños de los locales han aceptado al pago para evitar líos con la Justicia.

 

Fuente: adslzone

Comments are now closed for this entry

¿Quién está en línea?

Hay 75 invitados y ningún miembro en línea

Contador de Visitas

11585568
Hoy Hoy 102
Ayer Ayer 193
Esta semana Esta semana 524
Este mes Este mes 6243
Total de Visitas Total de Visitas 11585568

Día con más
visitantes

07-26-2016 : 1274

Gracias por su visita